Limpieza de vinilos.

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por dxburbuja » 08 Sep 2016, 11:51

morocco77 escribiste:DXBURBUJA, tus posteos solo causan gracia....segui asi!

Contrariamente, vos ni siquiera causas gracia y deberías llamarte un poco al silencio.

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dxburbuja
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por Liz » 01 Mar 2017, 09:45

Muy buen consejo para limpiar mis discos de sex pistols :mrgreen:
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por kebra » 26 May 2017, 13:27

No sé si este es el post correcto, pero así parece, para comentar ésto. Es un artículo de fines los 70's sobre pruebas de desgaste y cuidado realizadas sobre vinilos. La tecnología es mas o menos la misma desde los cilindros de cera de Edison de 1877 (si, con mejoras notorias, pero el principio es el mismo), así que sin duda la información de este artículo es el pináculo de esta tecnología. Aclara varios conceptos que la gran mayoría de usuarios encaran de manera errónea, como la fuerza de tracking.

Sin mas, el artículo.

Desgaste y fuerza de tracking

El polvo y las malas manipulaciones son grandes enemigos de los discos; todo el mundo lo sabe y puede comprobarlo fácilmente. Pero existe un peligro todavía mucho mayor —ya que es menos aparente y es irreversible—, que amenaza la buena conservación del mensaje grabado. Es el deterioro de los surcos por obra de la púa.

¿Fuerza de tracking débil o elevada? La respuesta a esta pregunta es fundamental para el discófilo que se preocupa de la alta fidelidad.

¿Débil o elevada?

Para cada modelo de cápsula fonocaptora su fabricante indica la fuerza de tracking (o apoyo) más conveniente, generalmente en forma de una serie de valores, un mínimum y un máximum entre los cuales conviene situarse. Traspasar estos valores, tanto hacia las fuerzas de tracking elevadas como hacia las muy débiles, implica un desgaste más rápido de los discos, sin hablar de los fenómenos electroacústicos que se producen. Por eso es muy importante ajustar correctamente la fuerza de tracking, ya sea mediante graduaciones que se llevan sobre el brazo fonocaptor (a condición de que estén correctamente escalonadas), ya sea mediante una balancita pesa-pick up. ¿Pero qué valor elegir? Este, que depende ante todo de las características intrínsecas de la cápsula, varía igualmente con las condiciones de uso, en especial las performances del brazo fonocaptor utilizado. Conviene entonces examinar más de cerca la incidencia precisa de la fuerza de tracking sobre el desgaste del surco.

Antes de proceder a pruebas se puede recordar algunas conclusiones de observaciones anteriores ya conocidas y admitidas en el mundo de la alta fidelidad. Por una parte, por más paradójico que parezca, una fuerza de tracking débil implica un desgaste más rápido de los discos que una fuerza de tracking más alta; por supuesto, permaneciendo dentro de los límites previstos por el fabricante para el tipo de cápsula elegido.
Cuando la fuerza de tracking es ajustada segun la especificación mínima, se observa que la púa tiene tendencia a saltar surcos en las zonas de fuerte modulación o de frecuencias graves, y por consiguiente a dañar el surco y hasta toda la superficie del disco, rayándola.
Si se regula la fuerza de tracking según un valor más alto, por ejemplo entre el valor medio recomendado y el valor superior, se observa un resultado sonoro más limpio y claro. Esta observación no debe sorprender, si se considera que el coeficiente de elasticidad de una cápsula es función de la fuerza de tracking, y que por consiguiente (permaneciendo iguales todos los demás factores), cuanto mayor es la fuerza de tracking más fácilmente la púa salva los pasajes tortuosos de la grabación. En este caso los riesgos de deterioro del surco y de desgaste del disco son netamente minimizados.
Una cápsula muy buena posee un elevado coeficiente de elasticidad; es más apta que otras para resistir los pasajes más peligrosos de su recorrido en el surco. Y eso es lo que se traduce diciendo que tiene una excelente capacidad de lectura (o, en inglés, "trackability", de "tracking ability"). Por consiguiente puede ser utilizada sin riesgo a una fuerza de tracking débil, a condición de todos modos de que esté asociada a un brazo fonocaptor de alta performance y por lo demás correctamente regulado (especialmente en cuanto al dispositivo "antiskating" y la horizontalidad).
Para una cápsula mediana es preferible situarse en un valor medio de la fuerza de apoyo. Y siempre por las mismas razones, una cápsula mediocre será utilizada en el valor máximo recomendado, a fin de obtener la mejor capacidad de lectura que puede ofrecer.

Pero conviene ir mas lejos para apreciar mejor estos fenómenos. Y por lo tanto se han realizado pruebas de desgaste después de numerosas pasadas de un disco; hasta cien.
Pero para ganar tiempo y poder realizar varios tipos de ensayos sucesivos se eligió una bandeja con cambiador automático con la cual se reprodujo a 45 rpm un disco de 17 cm. Así, un test sobre cien pasadas se redujo a una duración mucho menor.
Durante los tests, se tomó la precaución de vigilar la perfecta limpieza del disco. Porque el polvo, y con mayor razón una rayadura accidental, habrían provocado una alteración de la audición muy superior al desgaste normal debido a la púa de lectura.
Si se ajusta la fuerza de tracking de la púa en un valor superior al valor medio indicado por el fabricante, el disco tolera bien las cien pasadas sucesivas. En la centésima pasada, la audición sigue siendo buena y soporta la comparación con la audición del mismo disco nuevo. Esta observación es por lo demás renovable: un segundo disco utilizado en las mismas condiciones no ofrece diferencia con el primero. El debilitamiento de la señal es escaso, y la diferencia de un disco a otro es inferior a 1 dB, es decir inaudible para el oído humano. Después de cien pasadas a fuerza de apoyo "normal", por lo tanto, se puede notar una reducción del nivel de los armónicos superiores y un leve debilitamiento del nivel de salida, pero la audición permanece buena.

Si se renueva la experiencia regulando esta vez la fuerza de apoyo en su valor mínimo según el fabricante, las cosas son muy distintas. El oído percibe una especie de amortiguamiento y una pérdida de claridad de la grabación después de la décima pasada. Después de cien pasadas, la alteración es tal que parece que la grabación hubiera sido efectuada en otro estudio y con otra orquesta. Por comparación, la grabación leída cien veces con la fuerza de apoyo que hemos calificado de normal, y aparte de un desgaste de superficie normal y de un ligero debilitamiento de la relación señal/ruido, podía ser considerada plenamente aceptable.

Ensayos sistemáticos

Los resultados precedentes, viciados de subjetividad en su apreciación, exigen ser confirmados por ensayos sistemáticos, que permitan eventuales mediciones.
Desde hace bastantes años, artículos en la prensa internacional han hablado de métodos imaginados para realizar estos tests delicados. Es así que James Cogan, de la Shure, ha propuesto toda una serie de técnicas para medir la capacidad de lectura, entre ellas el uso de bandejas de velocidad variable: se puede así obtener una velocidad mucho más importante de la púa en el surco y medir de este modo el valor en el cual la púa no sigue al surco.
Se podrá objetar que una cápsula que posee un coeficiente de elasticidad que le permite seguir un surco con una velocidad de 20 cm/s a la frecuencia de 100 Hz, no puede ciertamente soportar la misma velocidad a 6.000 Hz o más. Ello se debe a que el comportamiento dinámico de las partes móviles de la cápsula varía considerablemente con la frecuencia; de hecho, se necesitaría que la capacidad de lectura fuera definida por un espectro de frecuencias bien especificado.
La mayor parte de los discos comerciales están grabados con una velocidad inferior a 10 cm/s; sólo algunos pasajes de ciertos discos presentan picos de modulación que sobrepasan los 15 cm/s. Pero desdichadamente estos picos pasajeros se producen en general en las frecuencias elevadas, que son precisamente las más difícilmente toleradas por las cápsulas. Aumentando la fuerza de tracking se resuelve mal el problema; es preciso que la cápsula esté construida para "pasar" las frecuencias elevadas a gran velocidad, y no que el usuario la obligue a pasarlas.

Modo operativo

Para apreciar esta capacidad de lectura, existen discos-tests como el excelente Shure TTR 101, llamado "carrera de obstáculos de audio", o el Shure TTR 102. Pero de hecho éstos están concebidos para evaluar la capacidad de lectura sobre una medición, y no para proceder a ensayos de resistencia. Por lo tanto aquí se ha procedido en forma diferente, utilizando un disco-test que incluía una banda de señal rectangular a 1 KHz, y proponiéndose medir el debilitamiento o la modificación de los armónicos superiores. La grabación de este disco está efectuada a una velocidad comprendida entre los 5 y los 10 cm/s.
Semejante disco fue pasado cien veces. La señal de salida fue registrada durante la primera pasada, después durante la quinta, la décima y la centésima. A continuación, se constituye un pequeño rizo de cinta magnética sobre la cual se analiza una banda estrecha de frecuencias, mediante un filtro de 30 Hz de ancho. Se podría adoptar un filtro aun más estrecho, pero el tiempo del análisis se habría incrementado por lo mismo. Y esta elección no quita nada, por lo demás, al gran interés de los resultados obtenidos.

Resultado sobre la frecuencia fundamental

Se ha elegido ante todo la fuerza de tracking óptima, es decir el valor medio en la serie indicada por el constructor. Después de cien pasadas se mide un debilitamiento de 3 dB de la frecuencia fundamental.
Recomenzando una serie de tests con el valor mínimo y el valor máximo indicados por el fabricante, en ambos casos se mide un debilitamiento de 6 dB para la frecuencia fundamental, siempre después de cien pasa-das del disco.

Resultados sobre los armónicos

A la fuerza de tracking máxima, se constata una atenuación de los armónicos impares superiores por encima de 13 KHz. Este fenómeno se debe a la alteración del surco por la púa de lectura.
Si la fuerza de tracking es fijada en su valor óptimo (mediano) y la velocidad no sobrepasa los 10 cm/s, el desgaste total del disco después de cien pasadas es débil, a condición de todos modos de que el disco sea mantenido en buen estado de limpieza y que la púa de lectura esté en buenas condiciones.
Finalmente, si la fuerza de tracking se regula en un valor comprendido entre el medio y el mínimo de los valores recomendados, como todo el mundo tendría tendencia a hacer para no dañar sus discos, se producen fenómenos que se pueden analizar de la siguiente manera:

Ante todo, se observa que los armónicos aumentan en intensidad, hasta 5 dB, y ello solamente después de 10 pasadas. Este fenómeno se debe al desplazamiento asimétrico de la púa en el surco. De todos modos, este aumento del índice de armónicos no es directamente audible.

A continuación, después de cien pasadas, se observa una alteración muy audible del sonido, a causa del desgaste e incluso el deterioro del surco. Se observa una disminución del nivel de las frecuencias elevadas y un aumento relativo de los armónicos pares. Estas modificaciones en el espectro de armónicos del sonido se traducen auditivamente por una alteración del timbre. Pero si ahora se fija un valor de la fuerza de tracking que sea el doble del valor óptimo indicado por el fabricante, el sentido común hace prever un desgaste más rápido y más importante que en el valor óptimo, y con mayor razón que en el valor mínimo. Ahora bien, se comprueba al contrario que si bien se manifiesta una cierta disminución del nivel de los armónicos impares por encima de los 11 KHz, ella no está acompañada por una elevación del nivel de los armónicos pares. El porcentaje de los componentes en armónicos de la tercera a la novena categoría no sufre modificaciones apreciables, y en consecuencia la audición del disco después de cien pasadas parece semejante a la que se obtiene con un disco nuevo, aparte de una ligera pérdida de "brillo" con relación a éste. La audición en todo caso es muy superior a la que se obtiene con la fuerza de tracking mínima, contrariamente a lo que se podría pensar a priori.

Conclusiones

Las conclusiones que estas pruebas permiten extraer son de gran importancia para el discófilo, que debería grabárselas en letras de oro en su memoria:

1. Para obtener un mínimo de desgaste de sus discos y conservarles un máximo de cualidades auditivas, incluso después de numerosas pasadas, no debe jamás regular la fuerza de tracking de su cápsula por debajo de la mitad del rango de ajuste recomendado por e] fabricante.

2. Si el brazo fonocaptor no posee performances elevadas, más vale adoptar una fuerza de tracking levemente superior al valor óptimo definido más arriba.

3. Los deterioros provocados a un disco por el polvo y por una púa sucia, mal tallada, gastada o arruinada por un golpe, son mucho más importantes que los que resultan de la audición de un disco en las condiciones óptimas de la fuerza de tracking.
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